Una crónica adictiva sobre una abuela alemana que enloquece cuando su nieta le cuenta que está de novio con un morocho ecuatoriano. Luego de tomar distancia, ella lo invita a pasar un cumpleaños en Alemania.
Un cuento tan entretenido como desquiciante sobre todos los códigos y dinámicas que puede armar una familia pudiente de clase media cuando se la espía en detalle.
«La crónica se trata de ir», dice Seselovsky, y como siempre, Orsai se encarga de los viáticos. Un viaje imprescindible para resignificar la obra de Lucio V. Mansilla en pleno siglo XXI.
La infancia no acaba de una vez, como nosotros queríamos cuando éramos niños. Sigue ahí, agazapada y silenciosa en nuestros cuerpos maduros, y luego marchitos.
Lectores de Orsai: disfruten de esta edición, que posiblemente sea la más sosegada y talentosa que hemos hecho. Por primera vez, autores e ilustradores trabajaron sin poder salir de sus casas.
Este cuento nació mientras el autor leía la autobiografía de Morrissey, que se quejaba de que todos los quilombos de los Smiths les caían a él y al guitarrista Johnny Marr: juicios, pedidos de dinero, persecución de la prensa, calumnias e injurias.