Durante todo el 2013, Caro Aguirre guiona para revista Orsai la desordenada pero sentida agenda de Malory. Ilustra Lunik. Esta es la primera entrega de la sección.
La Orsai N9 fue una edición ecléctica: hubo yankis, nuevos autores, nos dimos el gusto de prepotear a la educación tradicional y aprendimos bastante sobre música.
Las sobremesas de la Orsai N8 fueron un delirio total: textos del Indio Solari y Enrique Symns se encontraron en la misma edición y todo se tiñó de luz de antro y olor a tabaco mientras sonaba rock and roll.
Todas las sobremesas de la Orsai N7 en un mismo lugar para leerlas de corrido y espiar qué pasa por la mente de los directores de la revista cuando eligen a los autores.
En la Orsai N5 no hubo sobremesas y el público de Orsai casi nos lincha. Por lo tanto en la edición N6 Hernán y Chiri regresaron (ya para siempre) a la conversación frívola antes y después de cada contenido.
Conocemos a un Maslíah músico que se caracteriza por sus climas raros, la verborragia y los desbordes. El Maslíah narrador es exactamente igual. Aquí un intenso relato coral de extraños dinosaurios y de papanoeles desbocados.
Eran mejores los tiempos en que no sabíamos dónde estaba nuestra pareja, ni con quién, ni haciendo qué. Todo el mundo era cornudo, pero la tecnología no te metía el dedo en la llaga.
Las sobremesas de la tercera entrega de Orsai están intervenidas por diferentes formas de kayaks creados por Ermengol, el histórico dibujante de todas las charlas entre Chiri y Hernán en la revista.
En dos meses de 1991 se editaron cinco discos que hoy son clásicos. Nirvana editó «Nevermind». Pearl Jam, «Ten». Metallica, su «Black album». Guns n’ Roses, «Use your illusion». Y Red Hot Chili Peppers publicó «Blood sugar sex magik». ¿Fue un milagro?
Desde el día mismo de su parto, Hernán Casciari carga con una cruz: la de ser hijo de una madre que puede ver el futuro y anticipar antes que nadie felicidades, eventos y, sobre todo, desgracias.